25.2.12

Hasta pronto...

"La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo"

Llegaste a casa un 14 de noviembre del 98, si no mal recuerdo. Eras muy, muy chiquito, tenías apenas el tamaño de la palma de mi mano, quizás un poquito más. Te elegí porque te veías mucho más pequeño en comparación con tus hermanitas, te elegí porque te quedaste sentadito y todo miedoso mientras ellas jugueteaban a sus anchas. Te elegí porque quería que fueras niño.

Recuerdo perfectamente aquel tu primer día en casa porque no me dejaste dormir; te la pasaste chillando toda la noche y solo te callabas cuando te cargaba o cuando te ponía cerca de mí. Sufrí un poco sí, para qué negarlo: no sabía cómo cuidarte ni qué hacer para que dejaras de chillar. El tenerle miedo a la responsabilidad, poca paciencia y, además, no tener la autorización de mis papás para adoptarte(sobre todo la de papá) me hizo pensar en regresarte; ¡cuánto me alegro de no haberlo hecho!

A los pocos días de tu llegada todos ya te habían aceptado y se habían encariñado contigo, todos incluso papá, quien días antes, al momento de preguntarle si podía yo llevarte a casa me había dado un rotundo NO.
Pasó el tiempo, y en mi idea de hacerme cargo adopté el papel de la "mamá". En realidad , fue más bien una etiqueta, un saber sobre quién debía caer la responsabilidad; lo habían dejado claro, a mí me correspondería bañarte, pasearte, cepillarte, educarte, vacunarte, alimentarte, etc. La verdad, no lo hice solita. Todos aportamos algo, todos te consentimos de una u otra manera, pero en especial Liliana, quien siempre dejó que hicieras tu santa voluntad y a quien siempre acudías cada que yo te regañaba; jamás la vi darte un jalón de orejas, jamás la vi castigarte.
Hoy debo reconocer que cometimos dos grandes errores. El primero: que cuando llegaste te consentimos demasiado, y que así lo hicimos por años; el segundo: que de repente y quizás cuando más lo necesitabas ya no fue así... no sabes como me arrepiento de ello.

Hoy has partido repentinamente y ni siquiera pude despedirme. No pude ni tomar tu patita para acompañarte en tus últimos momentos; fui muy tonta e irresponsable al no cuidarte como se debe en tu vejez, en verdad, no sabes como lo lamento. Ojalá desde donde te encuentres ahora, puedas perdonarme... Me quedo con muchos bellos y simpáticos recuerdos, cosas que pasamos y vivimos; me quedo con muchas fotos y con algunas sensaciones (pues parece que todavía te escucho andar, ladrar y respirar)... me quedo con tanto que agradecerte, mi pequeño hijo peludo que escribirlo no bastaría; además, ningún espacio me sería suficiente.

Extrañaré bañarte con todo y que eras tú quien me bañaba a mí, extrañaré tu manera de ladrar y aullar cuando papá pegaba de grititos; extrañaré tomarte de los colmillos con el dedo y llevarte de un lado a otro; extrañaré hablarte chiquiado y ver cómo meneabas la colita al oirme, extrañaré ponerte tu sudadera con capucha que tanto me gustaba, pero que a ti no te causaba mucha gracia; extrañaré compartir contigo esa carne de soya, que en cuanto olías (a kms de distancia) corrías a pedirme; extrañaré tu sola presencia que me daba seguridad en casa; pero sobre todo te extrañaré a ti, pues 14 años fueron una vida: tu vida a nuestro lado...

Ahora tienes grandes alitas, por fin descansas y eres libre; libre de enfermedades, dolores, limitaciones... Hasta pronto, mi pequeño hijo peludo; hasta pronto, mi pequeño Foster.

1 comentario:

*B r i t e* dijo...

Se lo difícil que es despedirse de algún miembro de la familia. Es curioso pero tu post se parece al mío de mi Figaro. Creo que hay veces donde el dolor es tanto que uno encuentra consuelo haciendo un recuento de lo que fue. De la vida que se comparte, y luego se esfuma. Y uno se pregunta si pudo hacer más. Se nos olvida que los animales entienden mejor la vida y saben que la muerte es parte de ella. Somos nosotros a los que nos cuesta despedirnos. Yo no se si exista un cielo, pero si no podemos reencontrarnos con nuestras amistades animales, no seria llamado paraíso.


"Threats that are golden dont break easily"

Un abrazote :.) que me has hecho llorar